Desayunos que curan cualquier noche
Porque hay resacas que no se curan con ibuprofeno, sino con pan con tomate y un café muy negro.
1. Pastelería Capri
Desde 1940, esta confitería familiar en la calle Navarro Rodrigo es un clásico de Almería. Su vitrina brilla con napolitanas, rosquillas y empanadillas dulces, pero también ofrece opciones veganas como los famosos 'chinitos'. Puedes pedir café con leche vegetal y sentarte sin prisa a ver cómo despierta el centro.
El chinito es fabuloso. Y si te lo tomas con calma, cura más que un paracetamol.
2. Cafetería La Chumbera
En el corazón del centro. Ideal si sales de NIXAR sin ganas de pensar mucho. Mesas en la calle, sombra a media mañana y un mollete que hace milagros.
Aquí el pan viene tostado como debe. Y el tomate, rallado de verdad.
3. Kiosko Amalia (en el Paseo)
Es un puesto pequeño. Pero tiene la energía de un desayuno de feria. Ideal si necesitas recomponerte antes de ir a la playa o al bus.
Café con hielo, mollete con mantequilla y mermelada. Todo sabe a "ya está todo bien".
4. La Dulce Alianza
Panadería con historia y vitrinas que hipnotizan. Si entras solo por pan, sales con bizcochos, croissants, y un abrazo de mantequilla.
Su bollito de nata te puede devolver la fe en la humanidad.
5. Taberna Nuestra Tierra
Aunque es más famosa por sus tapas, los desayunos aquí tienen alma. Pan artesano, tomate recién rallado y aceite de oliva como en casa.
El desayuno se convierte en tertulia. Y eso, a veces, también cura.
6. Churros junto al Mercado Central
Hay dos bares justo en el exterior de la plaza. No tienen nombre que recuerdes, pero sí el chocolate espeso y los churros recién fritos que tu cuerpo necesita. En la calle, sentado, con servilleta en mano. Como debe ser.
Si lo mojas sin quemarte, vas por buen camino.
7. Terraza de NIXAR
Abres los ojos. Bajas a por café. Subes con un zumo y algo de fruta. Silencio. Brisa. Y esa sensación de que el mundo hoy, empieza bien.
El desayuno aquí no se sirve. Se vive.
Reglas de la tribu NIXAR:
- El primer café no se juzga.
- Si no puedes hablar, asiente.
- Si alguien te comparte su tostada, es familia.
- Y si te tomas dos desayunos, nadie va a preguntar por qué





